miércoles, 9 de septiembre de 2015

¡Por fín terminó la obra!

Hay que ver, con lo que cuesta sacar adelante un obra como jefe de obra, no es para menos que el día de la inauguración se nos hinche un poco el pecho. Después de discutir con contratistas, con la dirección facultativa, con el propio encargado y, hasta contigo mismo, por fín se le da carpetazo.

jefe de obra inauguración


Después de finalizar alguna de estas obras complicadas, sucede algo parecido a lo que pasaba cuando estudiábamos. Nos prometemos que en la próxima obra lo tendremos todo bien atadito antes de comenzar y, además, lo llevaremos todo al día. ¡Fail! Esto jamás sucede. Es una utopía, propia de los personajes mitológicos de la construcción.
Pero no importa, cada uno nos hemos dado cuenta, o nos daremos cuenta en un futuro, de que no existe la obra sin problemas, sin imprevistos y perfectamente controlada de inicio a fín. Solo entonces, cuando se es plenamente consciente de ello, es cuando se disfruta de esta profesión.