sábado, 17 de octubre de 2015

Un típico tópico sobre las reuniones en obras

Que bonita costumbre la de inculpar al prójimo ausente, toda una demostración de valentía y honradez a pie de obra. Parece que cuando aparece un problema todo pasa por señalar a un culpable y asunto resuelto

reuniones de obra


Pero ¿qué tal si en vez de buscar culpables buscamos soluciones? Después se supone que el culpable será quién correrá con los gastos de la solución, pero la mayoría de veces no sirve ni para eso. 

También es cierto que esta filosofía siempre contribuye a que el ambiente a pie de obra sea siempre cordial, puesto que el malefactor nunca está (teóricamente) allí al pie del cañón. ¿Y que pasa cuando llega a la obra el susodicho culpable?...¡Magia! Ya no es él el culpable, por que siempre es del que no está. Sencillo y práctico.