domingo, 11 de octubre de 2015

Hay cada jefe de obra por ahí...

Con la idea metida en la cabeza, de la rentabilidad de la obra desde que salimos de la universidad, y ya trabajando en la empresa constructora, el jefe de obra se vuelve un quejica pedigüeño de cara a la propiedad y a la dirección facultativa.

jefe de obra aparejador


Para que luego digan que solo nos metemos con los operarios de obra y los industriales. Hoy toca al gremio de los jefes de obra que ya piden dinero por vicio. Esta claro que esto no se ha inventado de la nada, casi siempre los proyectos parecen salir con pérdidas. Si encima es un proyecto público que ha salido a licitación y se ha adjudicado con una baja del 40% ya ni te cuento.

Pero está claro que esto ya es algo fijo y que desgraciadamente marca la diferencia en España, donde adoramos los sobrecostes y donde el llave en mano, con precio acordado desde el día de la firma brilla por su ausencia.

Así que todos a ponernos las pilas y a pelear por un modelo más sostenible y más coherente, y no por ir arrapando euros como sea para no salir escaldado.