jueves, 12 de noviembre de 2015

Hincando varillas con el Profesor Bovedilla

Esta es prima hermana de la solución que vimos para la colocación de placas de anclaje. En este caso, ya sea porque estemos en un trabajo de rehabilitación, o porque se nos haya olvidado ponerla, tenemos que meter una varilla en el hormigón fraguado. ¿Cómo? Atentos a la clase.



Así que ya veis, con el potente y tradicional argumentario del operario desidioso, es decir, con un "¿pa qué?" se inicia cualquier trabajo de forma paralela y alternativa a lo que nos contaron en su día los ingenuos profesores de la facultad (dicho con cariño).

Y cómo no, en cualquier barbarie de obra suele aparecer una maza tamaño Thor para hacer los cuidadosos trabajos de acabado y detalles finales. Si el operario además, no tiene la suficiente fuerza para hincar la varilla, se aconseja cortarla con una radial y ¡listo! Veis, una nueva solución fácil y divertida, y que la podéis hacer en familia.