sábado, 23 de enero de 2016

El nuevo mutante que se une a los X-Men

De nuevo os traemos hoy otra historia de fantasía, que forma parte de la extensa mitología que circunda ésta, nuestra tan digna profesión, que es la del aparejador. El ser que os mostramos a continuación estuvo a punto de no contarlo, pero finalmente, devino en un salvador.

humor sobre arquitectura


La historia de Aparejamón es tan breve como estúpida y prescindible. Antes de ser Aparejamón, era un aparejador corriente, llamado Hermenegildo Sepia, el cual sufrió un grave accidente cuando visitaba la dehesa extremeña durante sus vacaciones. Estaban él y su mujer Consuelo disfrutando de sus vistas cuando de repente fue atacado por un feroz cerdo ibérico mutante. Fue completamente devorado por él, no dejo ni rastro de Hermenegildo.

Su mujer, que tenía más cojones que él, atacó al cerdo mutante y consiguió matarlo. Ya que no le podía devolver a su marido, al menos lo despiezaría para proveerse de carnes y embutidos mutantes para una temporada.

Pero cuál fue su sorpresa cuando al ir a recoger uno de los jamones se encontró con ¡Aparejamón! mitad aparejador, mitad jamón de bellota. Desde entonces Hermenegildo dedicó su vida a trabajar igualmente como aparejador, pero disfrutaba más, porque todo le importaba un jamón. Además, los que trabajan con él quedaban muy contentos porque, según decían, siempre les dejaba un buen sabor de boca.