martes, 23 de febrero de 2016

No nos riamos de los decoradores

Sí, que bastante tienen con lo suyo. No es que nosotros hagamos mofa de tan digna profesión como es la del decorador o la de los Arquitectos de interior.



Podéis interpretar lo que queráis, pero la realidad es clara. Si tenemos que lidiar con interioristas, para hacer el proyecto de actividad de una peluquería lo tenemos claro, porque muy probablemente a este señor el tema del cumplimiento del CTE le importe tres pepinos. Pero no nos engañemos, el cliente sí valora su trabajo, porque le deja un local bonito, y si le arranca cuatro mil eurazos por pintarle toda la tienda de blanco, pues está bién, porque está muy bonito.

Qué bonito. Qué bonito es todo cuanto rodea a los decoradores. Sobre todo sus billetacos.