martes, 5 de abril de 2016

No te quejes tanto de los programas informáticos

Que si me da error, que si no me imprime como quiero, que si no puedo cambiar los márgenes, que si se descuadra el presupuesto, que si no me exporta bien el comparativo, que no no me calcula bien el reajuste, que si no puedo configurar el cuadro de descompuestos, que si la abuela fuma...



Más de uno te daría una buena colleja cada vez que salen de tu boca estas desvalorizaciones del producto informático. Porque, aunque parezca mentira, hubo un tiempo lejano en el que no existían ordenadores, y al igual que sucedía con los planos y el papel vegetal, antaño había que hacer los presupuestos a mano, con sus mediciones y tal. Menuda currada.