jueves, 9 de junio de 2016

¿Qué estamos haciendo mal?

Esta situación la hemos vivido todos los que desarrollamos nuestra profesión como liberales, o es la sensación que nos queda después de hablar con alguien sobre nuestro trabajo. Y vaya por delante que no todos los clientes piensan igual, faltaría menos, per sí es cierto que muchos ni valoran ni saben nada de nuestro trabajo



Y por supuesto, los propios técnicos tenemos parte de responsabilidad, porque hemos de saber vender nuestro trabajo, que sabemos que sí es necesario. Porque ese es el principio de todo, ser conscientes de la importancia de lo que hacemos, ya que hay técnico que, por su forma de trabajo, la importancia y valor que dan a sus servicios es casi peor que la concepción que tiene el cliente. Esos son los peores. Esos técnicos que menosprecian su propio trabajo constituyen el auténtico cáncer que, desde el interior, está matando nuestra profesión.