sábado, 1 de octubre de 2016

Recuerdos de tu primera obra

Tu primera obra como jefe de obra, que, si todo va bien, es el primer trabajo deseable para un aparejador. Empiezas con toda la ilusión. Te pasas tres días repasando el replanteo de las zapatas. Compruebas una y otra vez las lineas paralelas y perpendiculares. Utilizas el triangulo egipcio, la escuadra de obra, haces uso de tu insigne conocimiento de trigonometría, etc.


Pero cuando tú te vas, toda una maquinaria secreta se pone en marcha para ver qué coño ha hecho el novato, y para, posiblemente, cambiar algunas cosillas que, a criterio de tu querido encargado, pueden ser modificadas en pro del buen devenir de las obras. No te preocupes, si pasa algo, el responsable será el...Ah no! serás tú! qué gracioso!jejeje