martes, 31 de enero de 2017

Setas de seguridad que desaparecen

Una de las cosas que más rabia me daba en mi época de Jefe de Obra

aparejador, construcción, seguridad, coordinator

Si. Cuando las malditas setas de seguridad cobraban vida propia y decidían darse un paseo por la obra, justo el día de la visita.

Ya podías tener todas las barandillas al sitio, con sus respectivos zócalos. Todas las redes en la posición correcta. Todos los operarios equipados como dictan las normas. Y, por supuesto, ni una sola varilla de acero sin su respectivo capuchón protector.

Pero, ¡oh, sorpresa! Siempre en la visita de obra a la mayoría de estas dichosas setas les daba por escaparse, cual diablillos endemoniados, haciéndote quedar como un capullo ante la D.F.

Y claro, tú jurando y perjurando que hace unos minutos esas protecciones estaban. Pero... ¿realmente habían estado ahí en algún momento?