domingo, 8 de julio de 2018

¡HASTA SIEMPRE, AMIGOS!

Bueno, ahora sí que sí.

Después de casi un mes bombardeando con la despedida, se cumple un ciclo. Justo 3 años de Humor Aparejador. Y es el día de nuestro tercer cumpleaños el día elegido para despedirnos.

Creo que han sido tres años de locura en la que todos lo hemos pasado más o menos bien.

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Tres años en los que nos hemos cagado en todo lo malo que tiene la construcción y hemos ensalzado todo lo bueno que tiene.

Tres años de risas, pero también de reivindicaciones.

Tres años de intentar destacar el papel de los aparejadores (tan olvidado a veces) en todo el proceso constructivo y hacer más notoria nuestra presencia.

Tres años de meter pullitas al resto de profesionales de la construcción, pero sobretodo a nosotros mismos.

Porque creemos firmemente que para mejorar no vale con sólo decir que somos los mejores. Es necesaria la autocrítica (y mucha).

Y ya sabéis, pese a lo duros o soeces que podamos llegar a ser, como estamos hablando de edificación, siempre serán críticas constructivas ;)

En el último día de Humor Aparejador quiero aprovechar para dar las gracias.
Gracias a los colegios profesionales y escuelas de edificación, que se sumaron al carro compartiendo nuestras locuras y demostraron que incluso en esferas más serias el humor puede tener cabida.

Gracias a todos los seguidores que estáis desde el principio y los que os habéis ido apuntando, por demostrar que también podéis tener una visión crítica y divertida.

Gracias a los Haters, porque os necesitábamos para seguir burlándonos.

Gracias a Coordinator, el Profesor Bovedilla, Macario y a Alberto Sanabrigo, que pese a no existir, nosotros los llevamos en el alma. (no sabéis los que me descojono cuando nos envían mensajes pensando que Alberto Sanabrigo existe de verdad)

Pero sobretodo, gracias a los dos creadores de Humor Aparejador (o sea, nosotros), por estar tan majaras como para crear ésto y por estar tan perturbados como para continuarlo durante tres años. Sinceramente espero que no cambiemos nunca.

Ahora toca centrarnos en nuestros proyectos profesionales (de verdad) y dejarnos un tiempo de "tonterías", pero ¿quién sabe? Quizá dentro de unos años se nos vuelvan a cruzar los cables y volvamos con más fuerza. O quizá nunca más volváis a saber de nosotros.

Lo único que tenéis que tener presente es...

NUNCA DEJÉIS DE AMAR/ODIAR LA CONSTRUCCIÓN